Este sábado tenía un objetivo, aprender a hacer paella. A mi mujer le sale muy buena así que aproveche que quería hacer para ponerme de pinche en la cocina.

De entrada decir que cocinar es de lo más estresante, vamos que prefiero transportar plutonio en las cuencas de mis manos desnudas que hacer una paella solo. Voy a intentar poner lo que me quedó claro de la receta.

Primero pones a calentar una olla, cazuela, trasto cóncavo (los términos científicos de los utensilios que utilizamos todavía no los tengo muy por la mano) con un poco de aceite. Mientras se calienta el aceite hay que picar una cebolla. ¿Que tiene la cebolla que hacer llorar tanto? Vamos que no lloraba tanto desde Bambi.

Aquí viene el primer problema, mientras todavía no consigues ver bien se te quema el aceite, así que llorando coges las gambas, les quitas los ojos (una manía que tengo, no me gusta que la comida me mire), y las echas a freír con un ajo cortado a lonchas.

Terminas de picar la cebolla y empiezas a picar medio pimiento verde y corres porque se te están quemando las gambas, así que corriendo (y llorando) sacas las gambas de la cacerola y pones a que se vaya haciendo la sepia (lo cierto es que no recuerdo bien si primero era la sepia o las gambas).

Vuelves a picar los pimientos, ¿te acordaste de quitarle las semillas a los pimientos? Mal, tenías que haberle quitado las semillas.

¿A que no sabías que la sepia o el calamar tienen unos plastiquitos? Bueno pues ahora toca pescar trocitos de plástico antes de que funda por la cacerola.

Lo de picar los pimientos se está convirtiendo en un trabajo parecido a las torturas de Dante en la Divina Comedia, no se acaba nunca. Ahora que la sepia ya está blandita hay que echarle las verduras, así que:

Corre a picar lo que queda de pimientos

Corre a rayar tomates…

QUITA LA SEPIA QUE SE TE QUEMA

Casi se quema, ahora echa las verduras, una pizca de sal y una pizca de azúcar, para caramelizar las verduras, echa un poquito de güisqui (lo mejor es que sea de lo más malo que haya en el súper así no te entrarán ganas de beberlo).

¿Como saber si las verduras están al punto? Es como un entrenamiento ninja, solo los que son cinturón negro en paellas lo saben, yo como soy un novato lo se preguntado. Preguntando, no a las verduras, a mi mujer: ¿Que están? ¿Están ya? ¿Echo el arroz? Yo creo que ya están… Mira que si queman… ¿Ahora?

Llega un punto que o por pesado o porque realmente ya están me deja echarle el arroz y el doble de agua, por ejemplo si le echas 4 vasos de arroz hay que echarle 8 de agua, aquí también hay que tener cuidado porque el arroz bomba quiere más agua, el largo necesita menos (creo) el corto necesita más, si es integral no tengo ni idea. Vamos que hay más posibilidades de que aciertes una quiniela de que le pongas la cantidad justa de agua a la primera.

Añades también las gambas, la sepia y miras como el arroz se bebe el agua… y realmente se la bebe y se engorda, vigila que después de beberse el agua no se coma las gambas se han dado casos de arroces que se comieron los bichos de la paella.

En algún punto antes de finalizar hay que añadir un poco de azafrán, nada de añadirle colorantes (estamos haciendo una paella sana).

En este punto en la paellera o cacerola tendríamos que tener ya una bonita paella lista para ser servida, aunque si con esta explicación has conseguido hacer una paella es que eres muy bueno en esto de la cocina. Si algo me ha quedado claro es que ahora se que es prácticamente un milagro hacer una buena paella.

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