Hoy he tenido un pensamiento recurrente: «Porque no habré quedado en la cama.»
El día ha empezado mal, todos los días que comienzan teniéndose que levantar de la cama ya lo hacen mal. Que me haya dormido no es nada nuevo, lo bueno es que no me he dormido tanto como para llegar tarde pero si como para quedarme sin desayunar, así que con las tripas de manifestación me dirijo al metro.
Me dispongo a echar una partidita a mi juego de Ngage preferido y me quedo sin batería, así que me toca viaje en el metro analizando fisonomías e inventándome historias.
Al llegar a Diagonal (Provença para los amigos) me encuentro que, a medio bajar las escaleras de acceso a los ferrocarriles la humanidad ha decidido subir corriendo las escaleras, normalmente las carreras son de bajada para coger el tren, así que pensé: o hay un aviso de bomba o ha pasado como cuando las ballenas se desorientan que acaban encalladas en las playas toda esta gente va a morir contra las puertas de salida y lo que es peor de camino a su muerte aprovechará y me pisoteará a mi.
- Se me ocurre preguntarle a una mujer:
- Disculpe ¿Por que corre?
- No lo se pero tu corre
- OK. – así que mantuve el paso de la mujer un ratito solo por darle el gusto y me volví a parar.
- Le pregunté a otra mujer:
- Disculpe ¿Por que corremos?
- Alguien se ha tirado a la vía, corre
- OK. – Bueno y corrí un poquito más.
Fastidia un poco correr con el estomago vacío y mas cuando piensas que no hay riesgo de que nada explote
Me paro y le pregunto a un hombre, con una chaquetita roja con el logotipo de los ferrocarriles, la cara también era roja:
- Perdone ¿Por que corremos, que pasa?
- CORREEEE, BUSCAD UNA AMBULANCIA
En este momento todo el movimiento que podía hacer se limitaba a pestañear y mirar de reojo, ya no sabia si corría porque como no veía ni paredes ni suelo. Así que le digo:
- ME parece que una ambulancia no podrá entrar
- Vete a Cataluña a coger otro tren – creo que su intención era mandarme a otro sitio, se me ocurre alguno húmedo y calentito.
Me voy a Cataluña a coger los ferrocarriles allí, como Provença es la estación siguiente no salía ningún tren así que fui buscando compañeros de trabajo, después de encontrar unos pocos decidimos volver a mi casa a buscar el coche. A todo esto habían pasado 2 horas desde que había salido de mi casa y me estaba planteando volver al mismo punto.
Bueno pues 2 horas más tarde estaba en la puerta de mi casa, haciendo un esfuerzo sobrehumano por no mandarlo todo al sitio al que me quería mandar el revisor, cogiendo las llaves del coche y yendo al trabajo.
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