Quedándome en evidencia

Quiero pensar que no me pasa a mi solo, pero cada vez más me doy cuenta de que hay una serie de defectillos o problemas que me dejan en evidencia. Si puedo y me acuerdo iré hablando varios días de ellos.

Hoy el que más me preocupa, creo que me estoy quedando sordo o el mundo habla cada vez más bajo.

Me doy cuenta de esto cuando por ejemplo se me acerca alguien que intenta ser discreto y paso algo así:

  • Hola mira quería comentarte que siusiusiusiusiu siusiusiusiusiusiu siusiusiusiu ¿Que te parece?

La primera vez siempre le digo eso de «perdona pero no te escuche bien» y entonces es peor, porque se entiende menos que antes, y yo pesado que soy «disculpa pero no te oigo», y ahora viene lo bueno, cuando la otra persona se esfuerza, se le marca la vena del cuello y lo único que entiendo son SIUSIUSIUSIUES más fuertes pero SIUSIUSIUES al fin y al cabo. Y ¿Que hago yo? Pues le digo: «Ahora si, pues mira lo veo bien pero haz lo que creas» y lo mismo me ha propuesto la venta de mi piso que el exterminio de algún pueblo pequeño.

Pero no siempre la culpa es mía, mis ojos y mis oídos no son simultáneos, si estoy viendo la tele podrían haber explosiones nucleares coreanas a mi lado y me enteraría por la radioactividad o por la luz, pero nunca por el sonido, esto provoca no pocos enfados en casa.

Se ve que la gente normal es capaz de enterarse que le hablan pero yo no, yo me doy cuenta cuando veo la cara de mi mujer esperando una respuesta, y aquí no sirve decir lo que tu quieras hay que dar respuestas concretas. Da igual si te pregunta que quieres para cenar o si que si quieres irte a vivir a Noruega hay que ser concreto y respuesta razonada. Una vez probé eso de «Perdona pero es que estaba viendo el anuncio del elefantito ese tan gracioso y no te he oído», no lo haré más.

Es una situación sin una salida buena, y lo entiendo, pero es que el elefantito está tan gracioso.

Otra cosa que me pasa es que solo escucho hacia delante, si voy caminando el mundo se podría acabar a mi lado que si no pasa delante mío no lo oigo, así que los que me conocéis todo lo que me digáis por detrás nunca lo oiré (ya podéis pegar puñaladas tranquilos). Cuando cruzo la calle me llaman valiente, loco, imprudente cuando la palabra que están buscando es sordo y si quieres despistado o mejor sorpistado.

Como tengo memoria selectiva no recuerdo muchas cosas, bueno mejor que selectiva sería despreciativa. Soy capaz de acordarme de una cara de un tío que compraba queso a mi lado un 5 de noviembre en el Carrefour pero se me olvida cualquier instrucción que me llegue por las orejas. Yo creo que mi cerebro no les tiene mucho aprecio a mis oídos, estarán peleados o algo y no se hablan, ya me pueden decir que me pase a recoger el millón de euros que me ha tocado en herencia que si no me lo dan por escrito mi cerebro le dice a los oídos «paso de ti».

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