Partamos de una premisa que marcará toda esta entrada: RyanAir y algunos de sus empleados son unos hijos del averno… sin rencor (bueno con un poco sí, para que engañarnos)
¿Por qué digo esto? ¿Qué me lleva a esta ira contenida, que de salir haría que lo del Vesubio sería una quemadura en tercer grado?
Todo comenzó al finalizar mis mini vacaciones en Granada. Estuvimos genial con unos amigos disfrutando del “fresquito” granadino y comiendo como si no fuera a haber un mañana. El caso es que tuvimos que volver y yo que soy un catalán de pro miré cual era la forma más barata de hacerlo, con lo que RyanAir ganó el concurso de los baratísimos.
Había reservado el vuelo de vuelta hacía ya semanas, estaba previsto para el lunes 7 de enero a las 18:50.
Tristes nos despedimos de nuestros amigos y comenzamos la excursión al aeropuerto. Se levantó niebla con lo que tampoco podía correr, así que llegamos al aeropuerto poco antes de las 18h.
- Me dirijo al puesto de Hertz para entregar el coche de alquiler.
- Buenas vengo a devolver un Opel Corsa, esta en la plaza 9
- ¿Qué tal ha ido?
- Bien, perdone es que sale mi …
- ¿Te ha gustado Granada?
- Si, mucha gente, pero mire es que mi av…
- ¿Dónde estabas alojado?
- En Guadix, en serio es que el …
- Bueno pues un segundo, a ver un Opel Corsa ¿”Verda” que es un buen coche? Mi cuñado tiene un Opel y está muy contento
- Seguro, muy buen coche, le importa que vaya factu…
- Espérate un segundo que voy…
- No es que
Y se va, se levanta y se va. Yo empezaba a estar nervioso, pero no nervios de esos que hacen que te comas las uñas, más bien nervios que hacen que pierdas la cabeza y cuando te vuelve hay muertos a tu alrededor.
- Bueno pues todo está perfecto, mushas gracias y buen viaje de vuelta a Girona y que …
- De nada…
Y cogiendo las maletas a correr a facturar, eran las 18:10. Todas las líneas de facturación estaban cerradas. La gente miraba los letreros de cerrado con la cara con que mirarían como ardían los barcos de Hernán Cortes los marineros que se quedaron en tierra. Viendo que no había donde facturar nos vamos al stand de RyanAir.
Allí había una chica, eran las 18:12.
- Hola muy buenas, mira que tengo que facturar las maletas para el vuelo a Girona y no veo donde
- Es que se ha cerrado la facturación
- Bueno pues dime donde puedo entregar la maleta
- Es que se ha cerrado la facturación – Hay niños que dicen papa, mama y ajo. Esta aprendió “Se ha cerrado la facturación”
- Ya, si te había oído. Es que mira tengo que coger un vuelo a Girona y la maleta me hace ilusión que se venga conmigo
- Ya pero como se ha cerrado la facturación – como lo hubiera dicho una vez más la mato – no se puede subir la maleta y no podéis subir al avión.
- En todo esto llegaron los “observadores de carteles de CERRADO”. Eran una veintena de personas.
- Shenoriiita, shenoriiita, que han cerrado la facturación
- Si es que se ha cerrado la facturación y …
- No se pueden subir maletas – dije yo que ya lo había oído tres veces.
- Pero es que se va a marchar el avión
- Si pero como se ha cerrado la facturación no pueden subir al avión. – apostille yo que ya había sido adoctrinado.
Consejo para azafatas de tierra. Si tienes una veintena de personas cabreadas delante de ti no hay que decir según que frases, porque la reacción es inmediata. Es como lo de los Mentos y la Coca Cola. Si seguimos la comparación los allí presentes éramos contenedores de Coca cola de ochenta kilos y la mujer nos echo unos cinco kilos de Mentos.
- Como que no, YO ME SUBO EN EL AVION, si hace falta tiro los champuses – esta es la amenaza más rara que alguien puede escuchar.
- Mire no me chille que yo no puedo chillar
- Me da igual que no puedas chillar, YO ME SUBO EN EL AVIÓN
- HEMOS PAGADO NUESTRO BILLETE
- Si pero la facturación se ha cerrado
- Mátenla, mátenla y que sufra – sugerí yo, que viendo que había gente que chillaba por mí me retiré para ir calentando el ambiente desde la retaguardia
- ¿Si pero entonces que podemos hacer? – Espetaba otra mujer.
- Bueno pues como la facturación se ha cerrado – Estaba por comprar un cuchillo jamonero en este punto – tendrán que coger el siguiente vuelo que es… mañana a las 8h
- NO PUEDE SER
- Y QUE HACEMOS
- Pagar una penalización de 75 € por viajero por llegar cuando se ha cerrado la fac…
- YO NO PAGO MÁS, QUIERO VOLAR HOY
- QUIERO PONER UNA QUEJA
- DAME EL LIBRO DE RECLAMACIONES
- No chillen que yo no puedo chillar
Nos dio unas hojas de la Junta de Andalucía donde apuntamos nuestras quejas, que seguro sirven para algo, seguro seguro.
Nos retiramos con un humor que ni hora escuchando chistes de Gila lo arregla. Mi idea era no darles un duro más a RyanAir, así que tuve un seguido de brillantes ideas.
La primera fue ir al sitio de alquiler de coches y mirar lo que me costaría coger un coche en Granada y devolverlo en Girona. Entre el hombre amable del alquiler y mi mujer me convencieron que en mi estado nos matábamos al llegar a Jaén.
Después empezamos la procesión por las otras compañías aéreas. Nos acercamos a Iberia y la mujer empieza a bajar la persiana de la ventanilla mientras canturrea “nooo hay vueelos”. SpainAir no vuela a Girona, Vueling hace escala en Madrid y no vuela a Girona…
Me dan el teléfono de RENFE y les llamo:
- Hola mira para ir a Girona
- ¿A Gerona?
- Bueno pues a Gerona…
- Mira tienes que ir a Barcelona y después coger otro tren
- ¿Y para ir a Barcelona?
- Pues el tren sale a las 21h y me quedan pocas plazas así que no tardes mucho en venir a reservar
- En este punto uno ya no sabe si mirar de volver o comprarse un piso en Granada. Con resignación nos acercamos a RyanAir y a la misma chica.
- Mira dame plaza para el vuelo de mañana
- Mañana a las 8?
- El primero que haya
- Entonces mañana a las 8
- Pues mañana a las 8
- Son 150 €
- Perfecto, mira tenía por aquí 150€ que no sabía que hacer con ellos.
- Nos acercamos al puesto de información
- Donde podemos dormir por aquí
- Mira el hotel más cercano es el Hotel Capitulaciones en Santa Fe. – Que nombre más apropiado
- Vamos a la parada de taxis y al primero le preguntó por cuanto me saldría el viaje
- Pos por unos trese euros
- Perfecto…
Vamos al hotel Capitulaciones y la habitación por una noche en tarifa de empresa nos salía a 60 €, perfecto. Todo era perfecto, había entrado en modo “vamos a tirar dinero”
Subimos a nuestra habitación, que no resultó estar nada mal y tras las llamadas de rigor poniendo voz de soy subnormal, bajamos a dar una vuelta por los alrededores del hotel.
El hotel está en un paraje más digno de “Güisqueria Lulu” que de un hotel de tres estrellas, es más fue salir y se formó una niebla que, viendo como iba el día, lo más normal es que hubiera venido un camión de seis ejes y se nos hubiera llevado por delante.
Volvimos al hotel y reservamos un taxi para el día siguiente a las 6 de la mañana.
El taxi resulto ser una Sporter, una furgoneta tipo transporte de ganado, sin taxímetro ni nada que se le pareciera. Nos cobró 18 euros por el mismo trayecto que el día anterior nos costó trece. Uno puede tener dudas, pero la gente se encarga de responderlas, tengo cara tonto.
En la línea de facturación éramos los primeros y al facturar la maleta me dice que excede del peso, apunto estuve de decirle que “es lo que dicen, las maletas se parecen a sus dueños”
- ¿Qué quiere hacer, paga un recargo o la vacía?
- ¿Cuánto es el recargo?
- Ocho euros por kilo extra – Leñe, si me hicieran eso a mí me ponía a régimen estricto.
- Paga – oí tras de mi la voz de mi mujer, que hacía un día que era la única que pensaba de los dos.
- Pague mis 24 euricos y la maleta se fue en la cinta transbordadora y nos fuimos a pasar el control policial.
Tras un par de horitas de diversión en un aeropuerto donde todo lo que hay son sillas, embarcamos felices tras solo habernos dejados unos 250 euros extra porque: “se ha cerrado la facturación”. ¿Se entiende ahora mi cariño sin límites a RyanAir en general y a la chica que no podía chillar en particular?
Deja un comentario